Seguro que desde hace un tiempo escucháis con mucha frecuencia el término economía circular. Aunque hasta ahora no conozcáis lo que exactamente significa, sí que tenéis que tener claro que es un modelo económico al que nuestra sociedad tiene que dirigirse. Este concepto forma parte de los valores esenciales que desde Marlon Sneakers queremos transmitir.

Encontramos fácilmente el porqué de este cambio económico. Pero, sin duda, debería ser un cambio económico sin que exista ningún problema o causa que lo justifique. Desgraciadamente, en nuestros tiempos nos vemos obligados a buscar soluciones ante el cambio climático que estamos viviendo y que viviremos en las próximas décadas. Ahora, está en nuestra mano contribuir a ralentizar este grave problema mundial.

Según el Banco Mundial, una de las soluciones ante este escenario sin precedentes de nuestra sociedad y los límites que nos impone el Cambio Climático, es el modelo de economía circular. Una economía capaz de reciclarse a sí misma, que diseña procesos y productos sostenibles, prolonga su vida útil, optimiza materiales y consumo de agua y energía, reduce emisiones, minimiza y reutiliza residuos.

¿EN QUÉ CONSISTE LA ECONOMÍA CIRCULAR?

Si nos ceñimos a su definición oficial, la economía circular promueve la producción de bienes y servicios de manera sostenible, reduciendo el consumo, el tiempo, las fuentes de energía y los desperdicios. Un modelo muy ambicioso, sin duda.

La producción de bienes o servicios implican un coste ambiental, tanto a la hora de producir como cuando ya no nos sirven. Para minimizarlo, la economía circular aboga por la optimización de los materiales y residuos, alargando su vida útil. Del modelo usar y tirar a un modelo respetuoso con el medio ambiente y basado en la prevención, la reutilización, reparación y reciclaje. Se trata de alargar la vida útil de los productos y dotarlos de una segunda vida.

Aplicando este modelo económico al sector de la moda en general y del calzado en particular, necesitamos definir un modelo de producción responsable con el medio ambiente. Un modelo que contamine lo menos posibles y se reduzca al máximo las emisiones de CO2. Sin olvidar que en su producción tenemos que respetar a las personas, animales y medio ambiente. Evitando la producción en países demasiado lejanos. En países donde existen leyes medio ambientales demasiado laxas y, sobre todo, en países donde no se respeten los derechos humanos.

RESPONSABILIDAD SOCIAL Y MEDIOAMBIENTAL

Si analizamos de una pasada el sector del calzado, por desgracia, existen millones de zapatos, sneakers, botas… que provienen de países demasiado lejanos. Mayoritariamente procedentes de China, Taiwan o India. Curiosamente, nos encontramos además que estos países tienen una legislación medio ambiental demasiado tolerante, donde prácticamente el respeto por la naturaleza es escaso. Tenemos muchos datos de contaminación que deberían tenernos en alerta.

Además, a este grave problema de legislación tenemos que sumar la precariedad laboral. Y más que precariedad laboral, explotación. Sobre todo, muchos casos de explotación infantil. Si analizamos la proveniencia de nuestro calzado nos llevaríamos grandes sorpresas. Nos encontraríamos con fabricación en países donde no existen derechos humanos y menos aún derechos laborales.

Todo esto origina que el calzado pueda venderse a precios irrisorios a pesar de que recorren miles y miles de kilómetros. La pregunta es fácil, ¿de verdad todo vale? ¿de verdad nos importa pagar menos aun sabiendo lo que hay detrás de esta fabricación?

MATERIAS PRIMAS DE MÁXIMA CALIDAD

Unido a esta responsabilidad que hay que tener en los procesos productivos, existe la necesidad de emplear en la fabricación materias primas de máxima calidad. Estos materiales deben de estar perfectamente certificados que cumplen escrupulosamente la normativa vigente en términos de contaminación y trazabilidad en el origen de los materiales.

En ese empeño, desde Marlon Sneakers podemos decir abiertamente que todos los materiales empleados cumplen los cánones de calidad y certificación por lo que nuestros productos tienen la garantía perfectamente certificada.

PRODUCCIÓN ARTESANAL Y HECHA A MANO

Si hay un factor que contribuye enormemente a este modelo de economía circular y de sostenibilidad es la fabricación artesanal y hecha a mano. Aquí, Marlon Sneakers juega una cara importante en el sector. Toda la fabricación de nuestras sneakers se lleva a cabo de forma artesanal. Además, las zapatillas están hechas a mano, una a una.

Con esto conseguimos dos cosas fundamentales: la reducción de emisiones de CO2 a la atmósfera ya que la producción está hecha a mano y, además, se reducen estas emisiones porque los productos están confeccionados en España, no en países lejanos. Nuestros productos no tienen que recorrer miles de kilómetros para llegar a nuestros clientes. Así, se contamina menos.

CERCANÍA DE LOS PROVEEDORES

Lo ideal sería que la cadena de producción sea lo más corta posible. Esto es, que el producto recorra lo menos posible para llegar desde fábrica al cliente y, además, que los materiales utilizados tampoco recorran excesivos kilómetros. Con esta cadena de producción tan corta tenemos un control directo sobre la fabricación y garantizando que se utilizan los materiales adecuados. Además, garantizamos que la producción se está realizando de forma adecuada a nivel social, medio ambiental, con garantía de derechos laborales, etc.

Todos nuestros zapatos se producen en fábricas de la zona de Alicante que seleccionamos cuidadosamente, y los materiales provienen prácticamente siempre de representantes o distribuidores de la zona.

TRANSPARENCIA EN LA PRODUCCIÓN

Si algo complica la producción de moda (calzado en nuestro caso) es conocer exactamente la trazabilidad del producto final. ¿De dónde vienen las pieles? ¿Quién es el fabricante de las suelas? ¿cómo se han obtenido las pieles? ¿Qué pegamentos se usan y si cumplen los certificados medioambientales? Y un sinfín de preguntas. En la actualidad, las cadenas de producción se han alargado hasta tal punto que se hace muy complicado conocer realmente quién y qué procesos han estado detrás de ese producto que luego tendrás en tus manos.

Apostar por marcas con cadenas producción cortas y locales es una solución interesante para asegurar que realmente estemos adquiriendo algo que haya sido fabricado siguiendo pautas de responsabilidad social y medioambiental. Y es que como afirma Almudena Navalón, al final se trata de lograr un contacto muy directo con quien está fabricando esos productos para lograr esa anhelada transparencia en el proceso productivo.

Nosotros trabajamos con fábricas que producen nuestras colecciones pero que son empresas independientes, y tenemos que establecer con ellos una relación muy cercana, en la que puedas confiar totalmente.

EL COMPROMISO DE MARLON SNEAKERS

Llevar unas Marlon, es llevar una sneaker de calidad. Una sneaker certificada social y medioambientalmente. Una sneaker con un compromiso con España. Con el sello y la garantía del Made In Spain y con un ambicioso proyecto orientado a un modelo de economía circular. Si hay algo claro en los valores de la marca es sostenibilidad. Y en esta búsqueda de la sostenibilidad queremos que se fabrique de forma local, artesanal, hecha a mano y donde se reduzcan al máximo las emisiones de CO2 a la atmósfera.